Skip to content

Sensory Branding – Hostelería

November 2, 2018

Andrea Lorenzo Montero

Experta en Neuromarketing, Packaging y Branding

https://www.linkedin.com/in/andrea-lorenzo-montero-9090b680/

La integración sensorial y las estrategias de Sensory Marketing está en auge. Se han convertido en tendencia y son una revolución. Como no podía ser de otra forma, también ha llegado al mundo de la hostelería y la restauración. Un nicho de mercado todavía poco explotado y con muchas opciones de éxito.

“A través de los sentidos recibimos alrededor de 11 millones de ítems por segundo, sin embargo, no prestamos atención a todos ellos, se estima que tan solo tenemos en cuenta alrededor de 40 ítems por segundo, mientras que el resto, nos llegan de forma inconsciente.” (Salagre D., 2016)

 

La oferta de restaurantes cada vez es más amplia y más variada. Encontrar un restaurante que nos pueda hacer sentir la comida a través de todos los sentidos, es más complicado. Por eso, la innovación en este sector es una gran oportunidad.

pixabay.com

 

“El marketing sensorial se define como la utilización expresa de estímulos y elementos que los consumidores perciben a través de los sentidos: vista, tacto, gusto, oído y olfato, para generar determinadas atmósferas. La utilización de estímulos sensoriales en la generación de atmósferas que apelan a los sentidos del consumidor no ha de entenderse como una forma de manipulación del cliente, sino como todo lo contrario, un proceso de mejora de las actividades de marketing dirigido a generar mayor valor para el cliente dotándole del tipo de entorno que demanda.” (Suárez y Gumiel, 2012)

 

Si hablamos de sentidos, todos influyen de una u otra forma en la manera en que consumimos. Y, si somos capaces de saber cómo abordarlos, podremos conseguir mejores resultados.

La vista: “los consumidores forman una opinión sobre los productos en menos de 90 segundos desde su primera interacción con ellos. Entre el 62% y el 90% de esa evaluación está basada solamente en el color del producto” (Salagre D., 2016). Pero también la iluminación puede hacernos percibir un local de una forma u otra: invitarnos a quedarnos, acelerar nuestra salida o hacer que estemos más o menos cómodos, relajados o excitados. Además de atraernos hacia el interior de la tienda y hacernos percibir los productos de una u otra forma (Suárez y Gumiel, 2012).

https://enlacearquitectura.com

 

 

El olfato: este sentido está muy relacionado con el recuerdo y la memoria. Los estímulos percibidos por el olfato recorren un camino muy corto hasta llegar a la amígdala (responsable de este recuerdo). Si se ataca bien a este sentido, podemos generar unas sensaciones que hagan al consumidor mantenernos en su memoria. Y si generamos un recuerdo positivo, las posibilidades de fidelización son mucho mayores.


Infografía: http://biohanatienda.blogspot.com

 

 

El gusto: es quizás el sentido más difícil de estimular porque necesita de la predisposición del individuo y su voluntad para interactuar con el producto. También necesita del olfato dado que el sabor es percibido entre un 80% y un 90% gracias al olor. (Salagre D., 2016).

“La textura de los alimentos, detectada por la sensibilidad táctil de la boca y la presencia de sustancias que estimulan las terminaciones para el dolor, modifican la experiencia gustativa.” (Baptista, M. V., León, M. F., Mora, C., 2010)

 pixabay.com

 

El tacto: este sentido es capaz de darnos mucha información acerca de un producto. Pero necesita de la presencia del consumidor en el lugar donde se encuentre el producto. en publicidad es difícil de explotar; pero en el mundo de la hostelería y la restauración puede ser un gran aliado. Pudiendo jugar con texturas, suavidad, peso… y además aprovecharlo para texturizar los productos y alimentos que se pueden ofrecer.

“Los consumidores sienten una mayor motivación a tocar el producto antes de comprarlo, ya que entrar en contacto con los productos favorece la confianza del consumidor y su valoración sobre estos.” (Suárez y Gumiel, 2012)

pixabay.com

 

Para terminar, el oído: podemos decir que los hilos musicales que percibimos en tiendas, restaurantes o cualquier plataforma comercial, pueden modificar nuestra forma de consumo. Un hilo musical pausado puede hacernos comprar y disfrutar de la experiencia de consumo de manera más relajada; mientras que un hilo musical más animado hará que nuestra velocidad se vea incrementada y que incluso nos anime a abandonar el espacio.

pixabay.com

 

Y todo esto es aplicable al tema que abordamos: hostelería y restauración.

Según un estudio de la Oxford University, realizado por Charles Spence y Bárbara Vargas, apoyan que la integración multisensorial de estímulos auditivos, visuales y táctiles pueden ayudar a explicar cómo percibimos el sabor. Y todo esto está teniendo un gran impacto en el diseño de comidas y bebidas, pero también en los restaurantes y la hostelería en general. Una combinación que ayuda no solo a estimular el paladar, sino también la mente y los sentidos. Auvray, M., y Spence, C. (2008).

 

Un ejemplo claro de integración multisensorial y Sensory Branding en este campo, es el restaurante Sublimotion, de Paco Roncero. A través de la creatividad de sus platos, pero también del entorno donde se desarrolla la experiencia de consumo, consigue una estimulación de los sentidos completa.

  
https://billionsproject.com/blog; https://tendencias.tv; https://welcometoibiza.com; https://foodandtravel.mx; https://www.autobild.es

 

Otros chefs se han atrevido a dar un paso más allá de la presentación tradicional. Han aprovechado para plasmar en sus platos (y en su restaurante) su personalidad atrevida y desenfadada. David Muñoz también ha querido crear una experiencia multisensorial para dotar a sus platos de vida y originalidad. Diverxo es una experiencia para todos los sentidos. Los lienzos que presenta David en su local juegan con los sentidos de los comensales.



https://www.takeachef.com/blog; https://www.andyhayler.com/restaurant/diverxo

 

 

Leave a Comment

Leave a Reply

%d bloggers like this: